El gran problema al que nos enfrentamos los mexicanos cada proceso electoral es que no sabemos a quién elegir para tal puesto de elección. He aquí algunas claves que tal vez nos ayuden con este dilema moral y político.
1.- Formar la propia opinión.- los medios de comunicación están vendidos a la victoria. Tienen sus propias posiciones, los hay de izquierda y derecha, centro y pragmáticos, no sabemos con claridad que tiene que cada uno de ellos, ni siquiera por sus propuestas o sus declaraciones. Por eso, creo que lo importante es formarnos una opinión: ¿Qué hizo el gobernante? ¿Qué dejó de hacer? ¿Cuanto bienestar le produjo a mi comunidad?... dicen que votamos por el que más nos conviene, es cierto, pero también por el que más le conviene a la comunidad.
2.- Rumores o Educación.- el otro problema es que los rumores son muchos: que si el PRD esta muy fuerte y por eso lo quieren parar, que sí el PRI va viento popa, que el PAN hizo de la influenza para ver si podía ganar. Dejar de creer en los rumores solamente lo podemos hacer cuando tengamos más educación, una opinión real, formada, con argumentos que demuestren si estamos a favor o en contra de tal o cual político o partido. Eso es lo que nos va a hacer decidir lo más apropiado para nuestro país o comunidad.
3.- El voto familiar.- otro de los problemas es que votamos según lo que marca la tradición familiar. Ya sea por que el padre de familia sirvió en el gobierno, por que la madre es una rebelde sin causa, o por que los hijos salieron muy desordenados y se fueron al otro partido. La excusa es perfecta, pero no del todo cierta. Es claro que la madre ejerce un rol político importante, pero no necesariamente se elige al candidato o al partido por la influencia de la progenitora.
En suma, si logramos pasar todos estos filtros, obstáculos o paradigmas, llegaremos a la conclusión de que votamos solos, y en ese momento tenemos que tomar la decisión que mejor parezca para nuestras comunidades y nuestras personas. El problema, como lo es ahora, es que no hay opciones. Existen lugares donde las alternativas de candidatos son nulas o escasas, y por lo tanto, estamos pensando en no votar o ejercer un voto en blanco; habrá que sopesar con cuidado esta decisión y reflexionar a quién darle la oportunidad de gobernar y de tener poder para servir a otros.





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