Estamos en la punta del Iceberg. Aún no alcanzamos a ver los efectos de la decisión tan importante que acaba de tomar Felipe Calderón al liquidar a Luz y Fuerza del Centro. El efecto político es incalculable. Me atrevo a analizar algunos de los posibles impactos y cambios dentro del sistema político mexicano en las siguientes líneas.
1.- Quebrando el pilar Sindical.- una de las bases del sistema político príista fue precisamente el sindicalismo. A través del aglutinamiento de las voluntades de los trabajadores en síndicatos se logró un control político. Los síndicatos a su vez fueron ganando mayores prestaciones que, a cambio del control político, se fueron haciendo insostenibles, como los 49 mil millones que costaría el contrato colectivo del ahora SME. Llegó el PAN a la presidencia y los sindicatos se mantuvieron intocables. Esos privilegios y esa sangría presupuestaria continuó. Esta decisión rompe ese control, si bien no desplaza por completo al sindicalismo mexicano sí lo doblega y lo debilita.
2.- ¿Cómo romper un pilar sindical y no morir en el intento? Calderón sabe muy bien que el PRD, la izquierda que podría defender al sindicalismo está herido de muerte. Su división interna, el liderazgo alterno de AMLO y la contundente derrota en las pasadas elecciones lo hirió. Además el propio sindicato del SME esta dividido, en parte por un líder gremial inepto y por otra parte por que los propios electricistas jamás se imaginaron que verían llegar este momento tan de improviso y de golpe. Por otro lado, el presidente se encuentra en medio de un debate en el Congreso Federal, los partidos políticos - entre ellos el PRI - se encuentran más ocupados viendo cómo detener su presupuesto y salir bien librado. Por lo tanto, es un momento ideal para asestar un golpe que no puede articular tan fácilmente a los actores políticos para su defensa.
3.- La derrota del SME.- Seguramente habrá marchas y descomposición social en los próximos meses, sobre todo por la crisis de empleo y de falta de productividad económica, pero si no tiene apoyo social una base que sustente el movimiento, terminará por desvanecerse. Por otro lado, el sindicato tiene poco espacio nacional - sin el PRD - e internacional - sin la URSS, ni el PC - para donde moverse y hacer un contrapeso político.
4.- ¿Qué cambia del sistema político mexicano? Un cambio central es el movimiento de los actores políticos. Al verse debilitados los sindicatos buscaran aliarse con otros sindicatos o partidos para tener más fuerza. Si el presidente sale bien librado de esta primer batalla, de seguro otros sindicatos estatales - PEMEX, IMSS, CFE - serán los que tengan que cambiar y transformarse.
En conclusión, de la transformación del sindicalismo mexicano depende la construcción de un nuevo sistema de acuerdos, contrapesos y reglas políticas. El débil corazón del sistema político mexicano con casi 80 años de existencia ha sufrido su primer infarto. Gran parte del poder que le queda a ese sistema político está en los sindicatos, el PRI ha evolucionado su poder hacia el congreso y la batalla electoral no al sistema de premios y castigos que era el enfoque sindical. Tendremos tiempo de analizar las siguientes batallas, mientras tanto al sindicalismo mexicano de la época del viejo PRI le queda poco tiempo.





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