En 1989 se cayó el muro literalmente. La separación física e ideológica que dividía al mundo y que lo tenía en vilo de una tercera guerra mundial se vino abajo, producto de las presiones económicas y políticas. A veinte años de distancia: ¿Qué ha pasado? ¿Cómo la caída del muro impactó nuestras vidas? Sobre ello reflexionaré en este aniversario.
1.- El cambio ideológico.- La caída del muro estigmatizó una teoría: el socialismo. La teoría de Carlos Marx fue abolida de tajo, se estudia, se lee, pero no se profundiza en ella, aún cuando sigue explicando las deficiencias del capitalismo. El grave problema es que no tenemos nuevos referentes. El posmodernismo, la globalización, el Neoliberalismo, han surgido como ideas dispersas, aparentes explicaciones de la realidad que justifican un capitalismo, pero no otorgan soluciones a una nueva forma de vivir y de convivir. ¿Donde quedó la ideología? ¿Cuando comenzamos a construir teorías?2.- ¿A donde han ido los conflictos? La tercera guerra mundial era la excusa perfecta para una carrera armamentista y tecnológica. Hoy, la excusa es el petróleo, el medio ambiente, el agua y... la libertad. El conflicto arabe-israelí, la invasión a Irak, la guerra en Afganistán, los proyectiles atómicos de la Irán, todo ello, se inscribe en una lógica de poder para ampliar y mejorar el armamento, demostrar el poderío, amenazar. Sin embargo, los conflictos persisten en el mundo, solo que la excusa ideológica - “contra los comunistas” - ha desaparecido, tomando la forma del narcotráfico, la seguridad hemisférica o el abastecimiento de energéticos.
3.- ¿Mejor o Peor economía? La caída del muro dejó un solo sistema económico: el capitalismo. De ahí que las crisis financieras se han vuelto globales, la interconexión entre las economías de todos los países implica que cualquier tropiezo se convierta en una gran catástrofe. Sin embargo, el grave problema es que al parecer el mundo en general no está más desarrollado que antes, si bien, hay más paz y tranquilidad, la pobreza sigue aumentando, los ricos son más ricos, los monopolios y oligopolios, las empresas multinacionales y la influencia de las empresas globales - MSN, GM, Daimler, etc - cada vez influyen más en las decisiones políticas y en la dirección de los gobiernos.En conclusión, el tener un mundo integrado sin divisiones ideológicas nos ha traído más beneficios, nos ha permitido construir y desarrollar relaciones más armoniosas, no obstante, en el ámbito económico no parece que los hallamos resuelto; la influencia norteamericana - como el virtual ganador de la guerra fría - parece construir una animadversión del resto del mundo que hoy en día Barack Obama ha querido reparar. El problema de no tener otro referente ideológico, un contrapeso en el orden mundial, permite muchos atropellos y decisiones unilaterales. Al mismo tiempo, se está gestando la creación de bloques regionales y la fuerza de China, como un contrapeso virtual contra la influencia capitalista norteamericana. En suma, al parecer se cayo un muro pero comienzan a levantarse pequeños muros: económicos, ideológicos y políticos alrededor del planeta. Espero que lleguemos a ver como se derrumban para formar una auténtica ciudadanía mundial.





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