Jesús Ortega anuncia su salida. Un conjunto de diputados sobresalientes presenta una moción para expulsar a AMLO de su partido. Un grupo de apoyadores de Iztapalapa presente formalmente la demanda al interior del PRD. Juanito dice que sí dejara su puesto de delegado a la candidata del PT. ¿Qué pasa en el PRD? Van algunas lineas que intentan analizar esto.
1.- Derrotas o aprendizajes.- Estamos frente al partido político más joven de los tres partidos políticos con poder real en el país. Recordemos que se trata de un partido cuyos orígenes se remontan a la lucha electoral de 1988 y una ruptura del revolucionario institucional. Es una organización formada por una amalgama de intereses más que de ideologías afines, cuya unidad se habia logrado primero, por un mesías - Cardenas - luego por los triunfos en los estados, y posteriormente por otro mesias - AMLO - que estuvo a punto de alcanzar la presidencia de la república, pero cuya derrota hizo crisis al partido. De la cual a la fecha no se ha podido reponer.
2.- Partido sin identidad. El PRD no es la izquierda que queremos. De hecho, en México aún no hemos definido qué perfil de izquierda queremos, sobre todo por que esta "ideología" se encuentra en crisis en el mundo. Ante la falta de un referente que oriente las acciones, dirija los valores de la organización, su agremiados solo estan a favor de sus intereses, sus aspiraciones y sus ambiciones políticas o monetarias. No hay pegamento definitivo en el PRD - en el PAN se tambalea y en el PRI hoy tiene una sola meta: la presidencia - por ello las crisis sin mayúsculas, interminables y sin rumbo. Hoy vemos una crisis al interior de las tribus, producto de la descomposición y de los errores, que se articula alrededor de Ebrard como único factor de unidad por ser el más fuerte. Pero estos estires y aflojes tal vez terminen desmembrando al partido
3.- ¿La caida o la recomposición del PRD? No creo que esté sea el fin del partido, creo que se trata de una reestructuración indispensable para continuar. Requiere aprender de los errores del pasado, recomponer la dirigencia y la militancia. Me parece la propuesta del PSD podría encajar muy bien en un PRD renovado, reconformado, con bases claras y estatutos definidos para que su militancia pudiera actuar profesionalmente.
Sin duda los próximos meses serán definitivos. La estrategia del PRI y del PAN parece ser acabar con la izquierda, sacar de la jugada a los gobernadores - que pueden verse como contaminados por el narcotráfico - y generar así, un país bipartidista como nuestros vecinos del norte. Lo cual sería una perdida muy importante para el resto del país, que no quedaría representado y que es impresicindible que tenga una presencia. Veremos más PRD, con otro nombre, con el mismo, con otros dirigentes, con los mismos, no lo sabemos, pero lo cierto es que nos ha tocado presenciar un berrinche más de un partido adolescente en nuestra incipiente democracia.




